Acompáñame a otro lugar, huyamos del futuro que nos enrosca y nos persigue llenándonos de miles de preguntas, inspiremos la f e l i c i d a d, busquémosle la vuelta. Dejemos de una vez por todas de paralizarnos sin saber que camino tomar, para algo esta el destino que de a poco nos lleva donde debemos estar, a donde pertenecemos, si sabemos que en esta vida todo tiene una razón, todo pasa por algo, dejemos de pensar y confiemos en él. Si, yo sé que todo el mundo lo dice, es fácil hablar y no concretar nada, pero quizás ahí está nuestra parte, hacer un pequeño esfuerzo, cambiando de actitud. Juntar valor para cumplir los sueños y lo que en verdad deseamos. Sin importar el "que dirán" y con la frente siempre en alto, pero siempre estando atentos a aquellas opiniones que de alguna forma nos hagan crecer y ayuden a avanzar.

Más allá de todo esto, lo más importante es vivir el momento, bailemos descontroladamente, cantemos desafinando, gritemos hasta quedarnos sin voz, riamos a carcajadas hasta llorar y revolcarnos por el piso, juguemos bajo la lluvia, disfrutemos de la belleza que todos los días nos brinda la naturaleza, rodemos por el pasto, contemplemos al cielo sin pensar en nada más, abracemos a quienes amamos entregándoles apoyo y nuestro calor, saquemos fotos que nos hagan recordar cada momento de plenitud, soñemos en grande, imaginemos cosas imposibles, si total, es gratis, nadie lo impide. Hagamos locuras con amigos, amemos la familia hasta el final. Hagamos sonar bien fuerte esa canción que nos moviliza todo por dentro. 
Se trata de aprender que siempre puede ser un hermoso día, que siempre hay un nuevo comienzo, que es inevitable sufrir y que ahí esta la esencia de la vida, los altibajos van a estar, y cada vez que haya tristeza hay que tener fe de que muy pronto nos va a llegar ese momento de alegría tan esperado, por muy pequeño que sea.
Es todo tan i n c i e r t o, nadie puede saber con qué nos va a sorprender la vida. Después de todo, ahí es donde está la felicidad, sin saber qué nos espera, generando emociones desconocidas. Como muchos dicen: "Carpe diem", vivamos acá y ahora, disfrutemos este instante sin importar que nos depara el futuro. Lo sé, y entiendo que tengo muchas cosas por vivir todavía, que me esperan muchas experiencias que aún no viví, pero lo que pasé hasta ahora me enseñó todo esto, mañana quizás venga y cuente algo completamente distinto, pero por ahora 
no me importa, yo quiero vivir.
    Uno nace donde le toca. Nace, crece y se muere, muchas veces donde le toca. Atado a un pedazo de mapa al azar, entre tal calle y tal otra.
En una esquirla de la civilización. En unos pocos metros en el mundo. 
  Pero aunque uno pase toda su vida intentando escapar, yéndose o siendo de todos los lugares. Aunque uno se arranque la piel y la intente olvidar, uno siempre va a saber que en algún lugar en el mundo, en un domingo frío como todos los inviernos o la noche mas larga de todos los veranos, va estar la ciudad, su ciudadesperando por uno…

Para volver, hasta la cuadra de mi barrio y a tu puerta. Para volver, a tu rincón y mi rincón en el planeta. Porque me diste la vida, soy de tu vida un retazo. . .
Tierra de todos mis días, quiero morir en tus brazos

He cometido muchos errores. He llorado por quién no debía y he reído con falsas amistades, he tropezado dos veces con la misma piedra y cuando pensaba que ya no lo haría más, me empujaron y caí estampada con la tercera. He perdonado mucho, demasiado. He callado te quieros que por miedo o por inseguridad se quedaron por mucho tiempo en el aire. Ha habido veces que me he despertado con ganas de comerme el mundo y otras que parece que el mundo me comía a mí. He gritado con fuerza, pero mi voz no siempre salía, y he callado verdades por no hacer daño. Hay días que dormía solo para poder verte en mis sueños y días en los que no podía dormir. He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría daño y me he dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce de mi piel. He tenido la sensación de volar más alto que las nubes, en el lugar más insospechado. He cantado en la ducha hasta que mi garganta no podía más, ha habido días que me sentía alegre y otros que no quería ni mirarme al espejo. He descubierto que el paraíso puede encontrarse en el tacto de una piel suave, que las caricias son más fuertes que los golpes y que los besos pueden hacerte volar. He disfrutado de pequeños detalles, y he aprendido poco a poco en qué consiste la vida. El secreto de la vida está en no arrepentirse de nada y afrontar todo con una sonrisa. El secreto de la vida está en vivirla.