Duele como la distancia que separa nuestra piel, tristeza de ganar o perder; duele pero nos juntamos en algún atardecer, devorando recuerdos... [...] Lo comprendo y no lo entiendo pero yo se que están, en la hermosa eterna libertad...
Ahora entiendo que el destino no nos puede salvar, de esta hermosa eterna libertad...
Sos la brisa que desliza en mi amanecer...

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